Enseña a tus hijos en el baño

Cuando los niños se van haciendo mayores, hay que inculcarles unos hábitos de higiene. Alrededor del dos años llega el momento de enseñarles a lavarse las manos, los dientes, o a dejar el pañal. Aunque al principio necesitarán un poco de ayuda, día a día irán aprendiendo y terminarán haciéndolo ellos solos de forma automática.

El primer paso, por ser el más sencillo, es enseñar a tu hijo a lavarse las manos antes y después de cada comida, al despertarse, estornudar, tocar animales o haber estado jugando. Y no sólo las manos, sino también la cara. Para estimularlo, puedes comprar jabones con formas divertidas, o de colores y olores. Comprar un taburete para que él solo pueda subir hasta el lavabo también es recomendable, así lo tendrá mucho más fácil. Además, si estás fuera de casa, lleva siempre toallitas húmedas.

Pero lo más importante, sobre todo, es darle ejemplo: ¡no olvides lavarte las manos con frecuencia delante de tu hijo!

Lavabo cerámico Galaxy. Colección Amplus de Royobath

Lavabo cerámico Galaxy. Colección Amplus de Royobath

Un poco más complicado puede ser enseñarle a lavarse los dientes. Cómprale a tu hijo un cepillo infantil, de los que tienen las cerdas suaves, y aún mejor si tiene algún muñeco de decoración. Límpiate los dientes a su lado para que vea cómo se hace, y enséñale un orden a la hora de hacerlo: la parte externa, la interna y la horizontal. Debe lavarse los dientes al levantarse, acostarse y después de cada comida, aunque al principio es mejor que lo haga cuando puedas supervisarlo. Si no es posible, será mejor que se los lave menos veces al día pero siempre acompañado.

Puedes convertir el sistema en un juego si le lees un cuento mientras se lava los dientes, o jugáis a ver quién lo hace mejor… ¡hay mil formas!

Young boy happy to be brushing his teeth.

Por último, y aprovechando los meses de verano (porque pasan más tiempo en casa y llevan menos ropa), puedes enseñar a tu hijo a usar el baño. Entre los 18 y los 36 meses de edad es un buen momento para que dejen atrás el pañal, aunque será tu hijo el que te marque el momento a través de distintas señales, como que intente avisarte cada vez que tiene ganas de orinar, el pañal le dure más tiempo seco o, en general, se vuelva mucho más paciente.

Para conseguir la normalización del proceso de aprendizaje, es bueno que adquieras una rutina. Se puede empezar con colocar al niño cada dos horas en el váter, aunque no lo pida. Así, poco a poco, irá relacionándolo con orinar.

Conjunto 80 Blanco-Negro Soul, de Royobath

Conjunto 80 Blanco-Negro Soul, de Royobath

Siempre, al terminar, debes felicitarlo o premiarlo con unas palabras de ánimo o regalándole unos calzoncillos o braguitas nuevas. También puedes convertirlo en un juego, en el que tu hijo sea el experto y él mismo le enseñe a algún juguete suyo a ir al baño. Comprar un adaptador para el váter con dibujos que le gusten a tu hijo también es un aliciente para que quieran usarlo.

¡Recuerda que la mejor educación es darles ejemplo!